Fue en mayo de 1998 que supe de
este gran proyecto fundado en
Victoria de las Tunas por el
psicólogo Dr. Ramón Humberto Colás
Castillo y la economista Berta Mexidor. El Nuevo Herald de Miami
publicó un interesante reportaje de
este valioso matrimonio que desafió
al régimen en su propio hogar,
convirtiendo éste en una
biblioteca. Pusieron los 800
volúmenes de su colección a la
disposición de sus vecinos y
amigos. Nadie se había atrevido a
cometer semejante osadía. ¿Qué los
motivó a actuar así? Castro dijo en
febrero de 1998 “en La Habana no hay
libros prohibidos, solamente
aquellos que no podemos comprar por
falta de dinero”. Y así fue que
comenzó este proyecto que se
extendió por toda Cuba pasando ya de
las 200 bibliotecas independientes
(vea sus direcciones en internet
www.friendsofcubanlibraries.org )
A mi querida esposa Bertha (Q.E.P.D.)
le fascinó tanto este proyecto como
a mí, lo compartimos con mi hermano
Francisco y antes del mes
establecimos contacto con este
matrimonio mediante un estimado
holguinero que viajó a Cuba.
Hablamos por teléfono en varias
ocasiones y tuvimos el placer de
conocer a Ramón H. Colás el pasado
año 2002, en una cena que celebró la
Fundación Cubano-Americana en San
Juan, a la que fuimos invitados por
nuestro querido amigo Severiano
López.
Ramón H. Colás fue detenido en
varias ocasiones, lo despidieron de
su trabajo, al igual que a su
esposa, a quien presionaron para que
se divorciara de él. Los últimos
años vivieron por la generosidad de
familiares y amigos, ya que el
gobierno se negó a darles trabajo,
los esbirros del régimen los
acosaron y los presionaron, pero no
pudieron doblegarlos. Allí en la
patria de Martí dejaron el fruto y
la semilla que germina a diario. En
diciembre del 2001 llegaron con sus
dos hijos a tierra de libertad (en
esos mismos días le envié el primer
ejemplar que salió para Cuba de mi
libro “Así pensaba Martí”).
En el exilio ambos siguen
trabajando a favor de la causa de
Cuba y han participado en una
intensa campaña internacional dando
a conocer la realidad cubana.