La palma real fue elegida como el árbol nacional
en Cuba por ser el más numeroso de sus árboles,
por ser la especie más notoria de sus paisajes,
por su belleza, por su utilidad y por estar
representada en el escudo nacional.
Roystonea regia es un árbol sagrado para una de
las religiones más difundidas en Cuba, la Regla
de Ocha, Santería o Regla de los Orishas (es
decir regla de los dioses). Esta religión es
originaria de los Yoruba, etnia africana de la
región del golfo de Guinea en África occidental.
En Cuba esta religión fue transculturada junto
con sus portadores los africanos esclavizados.
Al tiempo que fue cubanizándose y
sincretizándose con otros elementos religiosos,
se fue convirtiendo en la religión más difundida
entre los descendientes de africanos en Cuba sin
importar el origen étnico. Hoy entre sus
creyentes pueden hallarse todos los colores de
piel.
La palma real es llamada alabbi, en yorubá,
idioma ritual de esta religión en Cuba. Este
árbol, que es el preferido de los rayos, es uno
de los atributos que representan a Changó. Este
orisha es también llamado Santa Bárbara, y es el
dios del fuego, del rayo, de la guerra y los
tambores, y uno de los que reciben mayor
devoción. Las ofrendas a Changó suelen colocarse
al pie de la palma.
Sus hojas verdes sirven también para construir
dentro de la Casa de Santo la choza donde el
iniciado de Oggún (oricha de la guerra, el
hierro y la forja) recibe homenajes después de
la consagración.
Proveniente de Islas Canarias, existe en algunos
lugares de Cuba la costumbre de azotar los
árboles que no dan frutos usando escobas de
racimos de palma, al tiempo que se le profieren
amenazas e injurias.